Tratamientos Biomédicos en un Presupuesto

July 6th, 2010

Muchas personas preguntan: ¿Porque los tratamientos biomédicos son tan caros? Nos encontramos en una época muy importante en cuanto a la medicina para el autismo pues estamos aprendiendo aun más cada día sobre éste y las condiciones que co-existen con el mismo.  Lo que es frustrante es que  para el autismo no hay tratamientos aprobados que los seguros de salud estén dispuestos a cubrir como la cobertura que si? existe para otro tipo de trastornos.

En varios de nuestros estados, muchos padres se han unido para abogar por una legislación conforme de   servicios médicos para el autismo.  Mientras  se continúa trabajando para este fin, aquí le proporcionamos  algunos puntos que podrían ayudarles a controlar los costos de tratamientos biomédicos para su niño con autismo.

Estas son algunas sugerencias para su consideración:

  1. Obtenga información y edúquese en cuanto a todo tratamiento disponible para su niño con autismo. Aprenda a investigar y evaluar si estos tratamientos podrían ser de gran valor y si su niño tiene la posibilidad de responder favorablemente a estos. Lea libros, busque información en la red del internet, utilice las bibliotecas médicas disponibles en hospitales locales (las cuales por lo general están abiertas gratis para el público), lea sobre tratamientos, exámenes de laboratorios e información que usted desee discutir con su doctor antes de su cita. Utilice la cita para discutir o analizar los tratamientos y repasar la información que usted ha obtenido con su doctor. Vaya a la cita con sus preguntas por escrito y limítese a hablar nada más que de eso. Trate de no utilizar este tiempo para usted educarse sobre los principios de algún tratamiento en específico, pues recuerde que el tiempo es oro.

  2. Conozca bien a su niño y obtenga copias de todos sus documentos médicos. Aprenda a reconocer todo tipo de señales externas para así poder ser más eficaz en informar los síntomas a su doctor y así poder proporcionarle el tratamiento adecuado. Mantenga una libreta, como un diario, donde usted pueda anotar diariamente las reacciones o síntomas cada vez que usted comience algún tratamiento nuevo para su niño. Obtenga copias de cada examen de laboratorio, citas de su doctor, terapista, citas con la escuela y el programa educativo individualizado (IEP) anual de su niño, etc. Mantenga esta información guardada en su computadora para  así tenerla  siempre al alcance. Comuníquese con cada persona que le haya proporcionado algún tratamiento a su niño y solicite copias de todos los archivos antes de que sean  destruidas al pasar del tiempo.

  3. Utilice su seguro para visitar a todos los doctores y hacer todos los exámenes de laboratorio que les sean posibles. No se olvide de que estos tratamientos tienen que tener sus propios códigos para cada enfermedad específica que esté bajo tratamiento. No utilice el código general de diagnóstico para el autismo. Si se utiliza el código incorrecto, usted corre el riesgo de no recibir reembolsamiento de parte de su seguro. Nuestros niños tienen una variedad de condiciones médicas relacionadas al autismo como estreñimiento, alergias, etc. que tienen que ser tratadas apropiadamente. Desafortunadamente, no todos los doctores aceptan pagos de seguros de salud, especialmente cuando tiene que ver con el autismo. Explíquele a su doctor que usted tiene la necesidad de utilizar únicamente los exámenes de laboratorios que sean cubiertos por su seguro, a menos que haya una razón específica para utilizar otro laboratorio. Usted tiene que limitar el uso de este tipo de laboratorio pues tiene que tomar en cuenta que debe ser incluido como parte de su presupuesto.  Comuníquese con el laboratorio directamente para ver el tipo de descuentos ofrecidos al usted hacerles el pago directamente. Si su doctor no está dispuesto a negociar sobre que laboratorio utilizar, entonces es tiempo de que considere buscar un doctor que primero quiera ayudarle a usted para entonces poder ayudar a su niño sin usted irse a la bancarrota.

  4. Utilice el programa de Medicaid de su estado para obtener cobertura adicional (para lo que su seguro no cubra). Por lo general, los programas de Medicaid no cubren  “especialistas” para el autismo, pero sí pueden cubrir los pagos parciales (“co-pays”) que usted haga para las visitas, recetas y laboratorios que se necesiten en un hospital. Primero usted tiene que mandarle un reclamo a su seguro principal y luego al Medicaid para la cantidad sobrante que su seguro principal no cubra. Recuerde que el Medicaid es específico para el estado en que usted reside.   Sólo se puede utilizar en su propio estado u otro cercano siempre y cuando su estado tenga un acuerdo de reciprocidad con ese otro estado. Usted puede obtener una copia de los beneficios del Medicaid solicitándola directamente a la oficina o el sitio web de esta misma agencia.

  5. Averigüe si su seguro cubre vitaminas o suplementos compuestos (especialmente preparados para su niño debido a alergias a ciertos ingredientes). Comience con muestras de vitaminas para ver si su niño puede tolerarlas.   Algunas de las mejores compañías tienen muestras de sus productos disponibles para la venta para así usted probarlas antes de gastar tanto dinero sin realmente saber si esas son las vitaminas correctas para su niño.  Algunas compañías de seguro de salud cubren beneficios para vitaminas o suplementos compuestos según las especificaciones exactas hecha0.s por medio de la receta del doctor.

  6. Prepare sus comidas hechas en casa basadas en dietas especiales. Solo utilice comida casera. Cocine carne, un vegetal y un almidón para cada comida pues es mucho más barato que alimentos especiales comprados en el supermercado. Compre harinas especiales en grandes cantidades y prepare galletitas, panes, etc. por adelantado, para así tenerlas listas en el congelador y utilizarlas al momento que las necesite.   Cocine en cantidades grandes y empáquelas individualmente en el congelador. Si usted hace esto cada varios meses, siempre tendrá alimentos listos en el congelador que puede calentar rápidamente para utilizarlos cuando sea necesario.

  7. Nunca comience más de un tratamiento a la misma vez en un periodo de 2-3 semanas. La única forma de saber si hay algún problema es no mezclando más de un tratamiento. Al principio, no trate de darle a su niño veinte suplementos a la misma vez, pues de esta forma es muy difícil identificar si hay alguna intolerancia a alguno de estos. Por lo tanto, siempre comience suplementos o medicamentos individualmente y espere un periodo de 2-3 semanas antes de añadir algún otro. Mantenga un diario con las reacciones a cada uno de ellos.

  8. Consiga que su pediatra (por el cual su seguro de salud cubre sus servicios) reescriba las recetas de su doctor biomédico (DAN!) para que su seguro las cubra.   Si usted tiene que utilizar un doctor que no está incluido en el grupo de doctores o de laboratorios de su seguro, pidiéndole este favor  a su pediatra posiblemente le pueda ayudar a que esos exámenes sean cubiertos por su seguro. Asegúrese de que copias de todos los exámenes vayan a los dos doctores y también manténgalos informados en cuanto a tratamientos o reacciones.

  9. No siga gastando tiempo y dinero en un doctor o tratamiento si usted no ve los resultados deseados. Si a usted le parece que a su niño no le está haciendo bien algún tratamiento, no dude en comunicarse con su doctor para decirle que usted quiere descontinuar ese tipo de tratamiento. Recuerde que los doctores trabajan para el bienestar de su niño, y si él no está mejorando con ese tratamiento, entonces descontinúelo. Si su doctor rehúsa a hacerlo, quizás sea hora de que se busque un doctor nuevo. No todos los doctores tienen la sensibilidad  y experiencia que todos esperamos.

  10. Sea creativo con los métodos para pagar por tratamientos biomédicos. Existen muchas maneras de poder financiar los tratamientos para su niño. A veces es posible recaudar fondos al ofrecer ventas de pasteles (“bake sales”), lavados de autos (“car washes”), desayunos de panqueques o cenas de espagueti al público. Pídale a sus amigos y familiares que en lugar de hacerles regalos para cumpleaños, aniversarios o Navidad, que le ofrezcan un donativo para poder pagar todo tipo de tratamiento para su niño. Si usted posee alguna destreza que sus doctores podrían utilizar (como archivar, limpieza de la oficina, etc.), es posible que usted pueda hacer un intercambio de servicios con ellos. También recuerde que puede utilizar cuentas medicas, de salud, 401K o de ahorros. Verifique con su consejero de impuestos para ver que puede ser deducible. No olvide que muchos de estos métodos  a veces son deducibles de sus impuestos.